Los cuatro caballos
Prólogo de "Cuatro Sementales": "Cuatro Sementales" es un poema que reconforta al ministro que regresa de una misión. Cuando un ministro tiene méritos y el soberano lo reconoce, se regocija.
Cuatro sementales corren sin cesar, el gran camino es tortuoso y largo. ¿Acaso no deseo volver a mi hogar? Las obligaciones del reino no tienen fin, y mi corazón está lleno de tristeza.
Cuatro sementales corren sin cesar, los caballos de crin negra y pelaje blanco jadean sin aliento. ¿Acaso no deseo volver a mi hogar? Las obligaciones del reino no tienen fin, no hay tiempo ni para sentarse a descansar.
La tórtola vuela con ligereza, ora se alza, ora desciende, y se posa en los robles agrupados. Las obligaciones del reino no tienen fin, no hay tiempo para cuidar a mi padre.
La tórtola vuela con ligereza, ora se alza, ora se detiene, y se posa en los espinos agrupados. Las obligaciones del reino no tienen fin, no hay tiempo para cuidar a mi madre.
Engancho aquellos cuatro sementales de crin negra, y al galope sus cascos resuenan. ¿Acaso no deseo volver a mi hogar? Por eso compongo esta canción, para añorar a mi madre.
"Cuatro Sementales" tiene cinco estrofas, cada una de cinco versos.
