Gran Campo
Los Grandes Campos
Prefacio: El poema "Los Grandes Campos" satiriza al rey You de Zhou. Habla de aquellos viudos y viudas que no pueden mantenerse por sí mismos.
En los grandes campos hay muchas cosechas. Ya se han seleccionado las semillas, reparado las herramientas agrícolas, y todo está preparado antes de comenzar a cultivar.
Con mi afilada reja de arado, empiezo a arar los campos del sur, siembro los cien tipos de grano, los brotes crecen rectos y vigorosos, y el bisnieto está muy satisfecho con ello.
Las mieses ya han formado espigas y cascarillas, se han vuelto duras y buenas, no hay hierba de cola de lobo ni de cola de perro.
Elimino los insectos que comen el corazón —la oruga del tallo—, los que comen las hojas —el saltamontes—, y también los que roen las raíces —el gorgojo— y los que dañan los nudos —el barrenador—; no permitas que dañen mis tiernas plántulas. El Dios de los Campos tiene poder espiritual, los atrapa y los arroja a las llamas ardientes.
El cielo se cubre de nubes oscuras, la lluvia cae copiosamente; el agua de lluvia llega a los campos públicos y también fluye a mis campos privados.
Allá quedan granos tiernos que no se han cosechado a tiempo, acá hay gavillas sin recoger; allá hay espigas caídas, acá quedan granos desprendidos; todo esto es beneficio para las viudas.
El bisnieto llega a la orilla del campo, con su esposa e hijos; lleva comida a los que trabajan en los campos del sur, y el oficial del campo se alegra mucho.
El bisnieto viene a realizar sacrificios, con el buey rojo y el cerdo negro, y también el mijo y el sorgo. Con ellos ofrece ofrendas y realiza los ritos, suplicando que descienda una gran bendición.
"Los Grandes Campos" consta de cuatro estrofas: dos de ellas tienen ocho versos cada una, y las otras dos tienen nueve versos cada una.
