El Kudzu y el Cáñamo
«Ge Tan»
Prefacio: El poema «Ge Tan» trata sobre la virtud fundamental de la consorte real. Cuando la consorte real estaba en la casa de su familia, su corazón se consagraba a las labores femeninas; trabajaba personalmente con diligencia, era frugal en los gastos, vestía ropas viejas y lavadas, respetaba a sus maestras y preceptoras; solo después de esto, al casarse, podía regresar tranquila a la casa de sus padres, y así enseñar al mundo el camino de la esposa.
Larga es la kudzu, se extiende hasta el fondo del valle, sus hojas son tan frondosas.
Los pájaros amarillos vuelan de aquí para allá, se posan en los arbustos, su canto es alegre y bullicioso.
Larga es la kudzu, se extiende hasta el fondo del valle, sus hojas son tan frondosas.
Entonces la siegan y la hierven, tejen tela fina y tela basta de kudzu, y la visten sin cansarse nunca.
Digo a mi instructora: deseo volver a la casa de mis padres. Lavo un poco mi ropa interior.
Lavo un poco mi ropa exterior. ¿Qué debo lavar y qué no? Quiero volver a ver a mi padre y a mi madre.
«Ge Tan» tiene tres estrofas, cada una de seis versos.
